14 de mayo de 2012

Lovin' Ferreirúa

Hay carreras que más que eventos deportivos son verdaderos homenajes festivos a los que semana tras semana se atreven a correr por las carreteras y caminos a lo largo de la geografía nacional. El máximo exponente se encuentra en una minúscula parroquia de un pequeño municipio de la provincia de Lugo: A Ferrerirúa, Pobra do Brollón.




Y es que pocas veces el empeño de unos vecinos ha resultado en algo tan gratificante para un corredor popular como el fin de semana que he disfrutado en estos bellos parajes lucenses. Ya había oído que Ferreirúa es una carrera diferente, que el trato familiar y festivo hace que te sientas como en casa, que la dureza de su perfil hace que la gente se la tome como una fiesta. Por fortuna he podido comprobar que todo eso es cierto, muy pero que muy cierto. Esta va a ser una crónica diferente, ya que la carrera (por cierto, hice 1h50m para cumplir con mi peor marca en media maratón) es lo de menos.

Todo empezó el sábado 12, en que OS ESKARALLAOS al completo (incluídas sufridoras) nos dirigimos a Pobra do Brollón. A las 3 de la tarde había prevista una excursión gratuíta. La excursión consistía en transporte en autobús hasta el embarcadero donde cogimos un catamarán para recorrer los Cañones del Río Sil, uno de los paisajes más impresionantes de Galicia.

Navegando por los cañones del Sil.

Tras dos horas de travesía, regresamos al autobús para visitar las bodegas Regina Viarum, donde pudimos degustar su vino. Al acabar la visita, vuelta a Pobra do Brollón, en cuya Casa da Cultura asistimos a un breve acto en donde el alcalde presentaba al homenajeado de esta edición, el olímpico Juan Carlos de la Ossa, con el que pudimos intercambiar opiniones. Pero ahí no acabó la cosa ya que al terminar nos dirigimos al local social de A Ferreirúa (a 6 km) en donde pudimos recoger los dorsales, la camiseta conmemorativa y, por si fuera poco, nos agasajaron con unos magníficos pinchitos (con empanada, chorizo, calamares, ...) regados por vino de A Ribeira Sacra. Estaba claro que a día siguiente poco se iba a poder rendir. Tras unas charlas amigables en un ambiente festivo, retornamos a nuestros alojamientos, no sin antes parar en el barrio de A Estación en donde había fiesta y tocaba una animada orquesta, aunque esto ya no tenía nada que ver con la organización, claro.


Pincho de confraternización

El domingo 13, tras el desayuno y traslado a Ferreirúa (dormíamos en una casa rural, en Salcedo, a unos 10 km de la carrera) nos encontramos con un ambiente festivo genial. Apacarmos los coches en los aparcamientos perfectamente preparados por la organización y nos dejamos llevar por el ambiente. A la hora acordada me acerqué a la tradicional fotoquedada con los compañeros y compañeras de correrengalicia.org. A las 11.05 salieron los que participaban en la carrera de 9.300 metros, entre ellos 3 de mis compis ESKARALLAOS. 10 minutos más tarde salimos los mediomaratonianos, a recorrer maravillosos parajes rurales con un perfil bastante duro y con un calor considerable (a pesar de que la niebla no se había levantado del todo), aunque muy llevadero.

Perfil de la media maratón


La gente de los lugares que íbamos pasando se volcaron con nosotros. Hasta 6 avituallamientos bien organizados y con contenedores señalizados poco despues, hicieron más agradable el "paseo". Yo iba pasando a gente a la que habitualmente no pasaría, señal de que todo el mundo corría sin pretensiones de marcas y que venían a disfrutar. Los últimos 3 kilómetros, en clara pendiente ascendente y cuando el calor empezaba a apretar se hicieron eternos y durísimos, lo que me hizo llegar bastante desfallecido a la meta (hay que tener en cuenta que llevaba un mes sin entrenar, con apenas 3 rodajes).

Esto es lo que se llama llegar con la lengua fuera
(foto cortesía de Marcos, usuario de correrengalicia.org)


Al acabar la carrera, una ducha rápida (que tampoco faltaba, a pesar de las colas y de la temperatura del agua) y al salir de esta me encuentro con más pinchos (y más vino, por supuesto) mientras repartían los diversos premios y trofeos. Al final acabamos comiendo en la pulpería portátil que habían montado al lado, como en cualquier buena fiesta gallega que se precie. Una paliza física en toda regla, pero con una satisfacción por el ambiente vivido y la perfección absoluta de una organización tan modesta como cercana en el trato. A nivel personal, fue una locura correr una media después del marcado parón tras el maratón de hace un mes, pero aunque llegúe muy destrozado a meta la verdad es que me encuentro razonablemente bien y preparado para la próxima.

El rostro de la dureza
(foto cortesía de Marcos, usuario de correrengalicia.org)




Sin lugar a dudas esta ha sido la mejor carrera, en todos los aspectos, en la que he participado. Nunca con tan poco se ha logrado un éxito organizativo como este. Sin duda una carrera recomendable para cualquiera, eso sí, que no quiera ir a tope, por que entre pinchos, vinos y las cuestas no es el escenario idóneo para hacer marcas. Es una fiesta y como tal hay que tomarla. El caso es que he disfrutado del mejor fin de semana runner de mi corta trayectoria. Gracias a los vecinos de Ferreirúa. Volveré.

VOLVERÉ


Enlaces útiles:



Mi valoración (subjetiva) de esta carrera: 10

  • Recorrido: 10
  • Organización: 10
  • Ambiente: 10
  • Meteo: 10
  • Sensaciones: 10